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Espacio público

El pasado mes de octubre se celebró en la Casa del Lector de Matadero Madrid el V Encuentro de Cultura y Ciudadanía. “Espacio público. Hacer/Rehacer” fue el concepto en torno al cual se sucedieron presentaciones, charlas y debates. Durante dos días se abordaron ideas desde la apropiación, tanto individual como colectiva, del espacio hasta su construcción colectiva desde una mirada social, antropológica, política, ecológica, etc., a través de la cultura y sus prácticas.

Durante el encuentro se entrevistó a varias participantes en torno a la cuestión:

¿Qué es el espacio público?

Según Almudena Hernando, profesora y etnoarqueóloga, el espacio público es “algo que no tiene contenido concreto. Es una categoría que aparece en el momento en el que aparece el espacio privado”. Un espacio establecido bajo un orden patriarcal y por tanto un diseño jerárquico neoliberal en el que todas aquellas personas que no cumplen con las expectativas del sistema se quedan fuera.

Para Almudena es necesaria una transformación de la identidad, ya que “si las mujeres diseñarán el espacio, o los hombres que no son patriarcales, el espacio público volvería a ser un espacio donde se fomenta una relación”.

Pero el espacio público también tiene que ver con la clásica definición de ágora pública, “de espacio donde gente muy diferente intenta lidiar con lo común” según la comisaria Ingrid Guardiola. Para ella, este espacio tradicionalmente físico se traslada a pasos agigantados al espacio virtual en el que las relaciones toman una nueva dimensión.

Físico o virtual, el espacio público, según Itziar González, arquitecta, urbanista y activista, es un espacio creado a partir de la cooperación en el tiempo de generaciones y personas, que ahora es gestionado por la administración y sus leyes. No obstante esto está cambiando. Como explica el catedrático Joan Nogué, la sociedad civil quiere, cada vez más, intervenir en la gestión de estos espacios y lo hace a través de nuevas formas de participación ciudadana y de gestión. Como bien indica, esto “es algo esperanzador”.

Para Joan, que entiende el espacio público desde su relación con el paisaje y por tanto la idea de bien común, el cambio climático y por consiguiente el cambio de paradigma que estamos viviendo fomentan el empoderamiento de la sociedad civil. Un empoderamiento que debe ir acompañado de una mirada sostenible, en el que, como explica el filósofo y escritor Santiago Beruete, se conciba la naturaleza dentro de nuestro propio ecosistema urbano, no como un bien de consumo, sino como una parte de todas nosotras.

Para Santiago, el espacio público es un espacio compartido y por tanto “un espacio construido entre todos”. Este espacio es como un ecosistema que requiere de todos los elementos y las criaturas que lo constituyen y lo construyen.

Hay muchas maneras de definir espacio público pero por encima de todo es un lugar para y por los ciudadanos que deben convivir en él en igualdad.


Si quieres conocer más sobre la opinión de cada uno de estas invitadas aquí tienes las entrevistas completas:

Almudena Hernando
Feminismo y espacio público
Santiago Beruete
Espacio público y naturaleza
Ingrid Guardiola
Espacio público o virtual
Joan Nogué
Espacio público y paisaje
Itziar González
Espacio público y activismo

Arte para todos y todas. Keith Haring

Ampliada hasta el 19 de abril de 2020


El 16 de febrero de 1990 falleció Keith Haring, artista y activista social cuya obra refleja el espíritu de la generación pop y la cultura callejera de la Nueva York de los años 1980. Hasta el 16 de febrero de 2020, con motivo del 30 aniversario de la efeméride se puede visitar en el Museo de la Pasión de Valladolid un homenaje a este artista.

Haring formó parte de la hornada de jóvenes artistas que llegó a Nueva York a finales de los 70 y que estableció su base en el Mudd y el Club 57. A golpe de spray, Haring concibió su particular iconografía en los vagones del metro de Nueva York y en paneles publicitarios a la espera de anunciantes, no por la autopromoción o el deterioro de la propiedad, sino por la accesibilidad democrática a su trabajo fuera de los espacios de arte convencionales. Llegó a pintar hasta cuarenta paneles al día y una decena de visitas a comisaría por vandalismoPoco después era reclamado por las galerías y preparaba su salto a ferias como la Documenta de Kaseel y las Bienales del Whitney Museum o Sao Paulo en Brasil. 

La firma más representativa del arte callejero de los 80 es como definen algunos la obra de este artista que con trazos gruesos e ideas sencillas logró calar en el imaginario colectivo de varias generaciones. No obstante su figura no ha sido lo suficientemente reconocida como artista por el público. No por falta de obra, pero tal vez por la falta de grandes lienzos en su trabajo, o tal vez por la extremada sencillez de sus dibujos planteadas casi siluetas o bocetos de una idea. Reconocido o no como artista, Haring dejó tras de sí carteles, cerámicas, discos, esculturas, obra gráfica, e incluso alguna suite, como las dedicadas a Andy Warhol o la dramática Angainst all odds, álbumes pensados para ser coloreados por niños/as o algún vagón de tren como legado. Y es que este artista estadounidense creaba arte para todo el mundo, arte al alcance de la mano de todas.

“Arte para todos”, nombre con el que se presenta esta muestra, es también el nombre de la férrea campaña que emprendió Haring por la democratización del arte. Un ‘arte para todos’ que defendió acercando la creación a la sociedad y abogando por su función social –se consideraba tan artista como activista -.

Su carrera fue tan brillante como fugaz. En los ocho años que separan su descubrimiento y su muerte, Haring creó más de cien carteles, 30 murales públicos y 20 portadas de discos, participó en un centenar de muestras individuales y colectivas y colaboró con Grace Jones, Madonna, Yoko Ono o Andy Warhol. En apenas un lustro expuso en Nueva York, Tokio, Milán, París o Amsterdam; fue reclamado por Adidas, Lucky Strike, Unicef o los ballets de Monte Carlo y Nueva York. 

El propio Andy Warhol asistió a su presentación en la Fun Gallery. Era 1983 y el ‘pope’ de la escena neoyorquina quería poner cara al nuevo chico de moda.  Desde entonces y hasta la muerte de Warhol, cuatro años después, se sucedieron colaboraciones profesionales y personales, como el regalo que realizaron a cuatro manos para la boda de Madonna y Sean Penn. 

Su arte responde a cuestiones urgentes que incluyen la política, el racismo, la homofobia, la drogadicción, la conciencia sobre el SIDA, el capitalismo y el medio ambiente. Figuras bailando, perros ladrando, bebés gateando, pirámides o platillos volantes, etc. son algunos de los elementos más recurrentes en sus trabajos. Nacimiento, muerte, amor, sexo, guerra son los temas recurrentes en sus obras. A través de todo ello, vestido siempre de un aspecto festivo y desenfadado, plantea un trasfondo profundamente reflexivo y socialmente comprometido. Era un artista políticamente activo y socialmente consciente, interesado en reflexionar y responder al clima cultural en el que vivía.

En su línea de abrir el arte a toda la población, inauguró en 1987 su tienda Pop Shop, en la que vendía todo tipo de merchandising, germen de lo que hoy son las tiendas de recuerdos de los grandes museos. 

Como activista se entregó a causas como la lucha contra las armas nucleares, el apartheid o los derechos de la comunidad LGBT, pero, sobre todo, se volcó con la guerra contra el SIDA y los prejuicios que acompañaban a los portadores del VIH. Él mismo fue diagnosticado en 1988. 

Keith Haring (1958-1990) formó parte de la legendaria escena artística de Nueva York de la década de 1980, que se inspiró en el graffiti , el arte pop y la cultura underground.

Woman Art House: Barbara Brändli

De origen suizo y corazón venezolano es la protagonista del último hilo que realicé en #Womanarthouse. En esta ocasión, nos adentramos en la obra de la fotógrafa #BarbaraBrändli, una de las pioneras del fotolibro latinoamericano y Premio Nacional de Fotografía (Venezuela, 1994). 

Nuestra protagonista de esta semana nació el 21 de noviembre de 1932 en la ciudad suiza de Schaffausen. Durante su juventud estudió ballet en París y trabajó como modelo para figurines de la revista Harper’s Bazaar. Por esos años nada en la vida de Brändli parecía indicar que ponerse al otro lado del objetivo fuera a terminar siendo su profesión. 

En 1959, a los 27 años de edad, se muda a Caracas, de donde es su reciente marido. El cambio, para Barbara, no fue solo de residencia o hábitos cotidianos, sino que al saltar el charco también saltó a una nueva profesión. A través de nuevas amistades como el diseñador gráfico John Lange y otro artistas y creadores fue entrando en contacto con distintos campos de producción fotográfico. Si bien sus primeros trabajos se reducían a procesos de registro de danza y teatro, rápidamente se colgó la cámara al cuello y se adentró en el Amazonas. ¿Su objetivo? Conocer y capturar las costumbres y tradiciones intactas de los indígenas. 

“Estoy experimentando aquí tanto. No lo puedo creer y menos escribirlo”, escribió en su diario durante este primer viaje. Un viaje que debió ser duro y difícil, en ese momento el Amazonas no estaba tan explorado como ahora ni este tipo de viajes de la mano de una mujer eran lo normal. Durante esta travesía retrató la vida de la etnia Yanonami y más tarde, patrocinada por la Universidad de Los Ángeles para ampliar su investigación, se acercó a las etnias de Makiritare y Sanemá. En 1962 expuso su trabajo en el Museo de Bellas Artes de Caracas y en 1968 en la Casa de estudios de la Universidad de Los Ángeles. En torno a 1966, inició la producción del que es considerado uno de los fotolibros pioneros latinoamericanos: Los hijos de la Luna. No obstante, no fue hasta 1974 cuando vio la luz. 

Una de las virtudes de Barbara Brändli fue ser consciente del rol de transmisión que tenía su trabajo en la preservación de estas costumbres, lo que le llevó a crear un fotolibro de cada uno de sus viajes. Para ello pidió ayuda al gobierno, tanto para la financiación de los viajes como para la publicación de los resultados. Según registros llegó a recibir respuestas como: “Imagínese, la gente va a creer que vivimos así”. Y es que Venezuela vivía un periodo de apogeo y mirar a la Venezuela rural era ir a contracorriente. Pero Barbara era consciente, como lo era de las características de sus obras: “Mis fotos no son comerciales”, dijo en alguna ocasión. A pesar de todo siguió dedicándose a la fotografía antropológica y la investigación de las etnias y pueblos de Venezuela. 

En 1975, bajo el encargo de la Fundación Neumann realiza el fotolibro “Sistema Nervioso”, un regalo navideño para los empleados de la fundación que se describe como un poema visual dedicado a la ciudad de Caracas. El fotolibro, que hoy se considera una pieza de culto, plantea una mirada abierta sobre lo local en la que destacan las relaciones simbólicas entre el individuo y la ciudad. En él hay una búsqueda, como la propia Brändli dijo, de “mostrar lo caótico, la improvisación, el humor, lo grotesco y lo gráfico” de la vida de Caracas. 

“Mi creación es del presente inmediato. Aunque el rasgo sea premeditado, no creo en forzar ni el pasado ni el futuro.” y así lo demuestra “Así, con las manos” el cuarto fotolibro que publicó, en el que se aborda la vida y ritos de la artesanía venezolana. En esta obra, se aprecia una metodología que acompañará toda la carrera de Brändli: junto a las imágenes se muestran entrevistas a los protagonistas de esas imágenes. Una vez más, la conciencia de transmisión y preservación se hace presente en el trabajo de Barbara. 

En 1986, publica uno de sus fotolibros más conocidos: Los páramos se van quedando solos. La primera y única obra de una trilogía que no llegó a ver la luz. En ella se abordan los problemas de la agricultura en los Andes venezolanos. Ya con el título se palpa la preocupación de la creciente migración de los jóvenes hacia las ciudades y su efecto en la desaparición de tradiciones y costumbres. Además de ser una de sus obras más conocidas fue la última que llegó a publicar en vida. 

La luz natural fue una de las obsesiones de Barbara Brändli. El manejo de la cámara como un instrumento de registro fue su seña de identidad. Su trabajo es un excelente documento visual de los detalles de la vida, creencias, ritos, costumbres…de la venezuela indígena y rural, pero también de la caótica ciudad caraqueña. 

Nada indicaba en su juventud que en 1994 fuera a convertirse en Premio Nacional de Fotografía junto a Claudio Perna, pero esa formación le sirvió para mirar el cuerpo humano y su expresividad de manera propia, única. 

“En mi fotografía tiene que ocurrir instantáneamente lo que he ideado antes del ¡clic! Las cosas que más me interesan ocurren en ese cuarto de segundo consagrado”.  

Arte con entornos sociales

El pasado mes de octubre se presentó de manera oficial en Medialab Prado el proyecto Concomitentes con cuatro propuestas piloto que se han ido desarrollando en este año y lo seguirán haciendo durante el próximo 2020.

¿Qué es Concomitentes?

Se trata de una asociación sin ánimo de lucro fundada en junio de 2018 que promueve la producción de obras de arte conectadas con un entorno social. A través de esta asociación se invita a un grupo de personas de la sociedad civil a convertirse en promotores ciudadanos o concomitentes de una obra artística.

Desde la asociación se acompaña a los concomitentes durante todo el proceso de negociación y producción correspondiente a la obra. Para ello se asigna a cada concomitancia una o un medidadora/or.

La idea es que a través de este grupo de personas, que se une por una meta común, se pueda dar respuesta a una situación surgida de su contexto inmediato con una obra de arte. Como ellas mismas dicen en su web: Todo el mundo puede ser comitente, solo hace falta una idea y las ganas de hacerla realidad. ¿Tienes una idea? En la página web del proyecto puedes presentarla: concomitentes.org

¿Cuáles son los proyectos en los que están trabajando?

Biblioteca Bellas Artes UCM – Madrid

Esta propuesta promovida por la comunidad usuaria de la Biblioteca de la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid plantea actualizar los modos de hacer, usar y estar en este espacio. La obra se propone como una intervención que permita nuevos recorridos y usos de la biblioteca, con nuevas formas de leer, estudiar, investigar, estar y crear. Una transformación a nivel espacial y epistemológica.

UCI Pediátrica – Santa Cruz de Tenerife

Generar un producto cultural que mejore el cuidado emocional de los pacientes que ingresan en la UCI pediátrica es el propósito de este proyecto promovido por el personal de enfermería que trabaja al cuidado de las/os niñas/os en la UCI pediátrica del Hospital Universitario Nuestra Señora La Candelaria de Santa Cruz de Tenerife.

¿Cómo puede una obra de arte o un producto cultural ayudar en este contexto? Eso es lo que busca abordar esta concomitancia.

Legado cuidado – Betanzos

Entre finales del s XIX y el primer tercio del s XX. unos indianos crean en Betanzos (A Coruña) El Pasatiempo, un parque enciclopédico, además de la Casa del Pueblo, el Lavadero, las Escuelas, el Refugio y un Asilo. De aquel compromiso social de los y las emigrantes queda todo un legado que nos habla de patrimonio, de aprendizaje, de ocio, de masonería o filantropía, pero también de esas otras migraciones actuales, en las que Galicia es también un lugar de acogida. Así se presenta el proyecto “Legado cuidad” con el que pretenden homenajear esos actos de justicia social, pensar en el retorno y en el compromiso por la mejora del bienestar y reflexionar sobre cómo no se ha podido mantener un legado como ese.

Diversorium – Barcelona

Con este proyecto se busca un espacio de artes vivas y convivencias. Promovido por dos activistas por la diversidad funcional, Diversorium, plantea un espacio de encuentro y fiesta para “bailar junto” a las distintas comunidades afectivas e invisibilizadas de la ciudad y dar un paso adelante en la ruptura de las desigualdades sociales que siguen sucediéndose.

El proyecto retoma el cabaret freak, un evento celebrativo que tuvo lugar una sola vez junto a algunas personas trans y queer, para trabajarlo con nuevos objetivos: explorar el significado cultural y social de la diferencia a través del desarrollo de nuevas formas de cooperación, relación y conexión entre las personas que conforman la sociedad.

Las mujeres de Andrea Torres Balaguer

Hace unos días me crucé con la obra de Andrea Torres Balaguer. Las composiciones sencillas, los colores intensos, el misterio en torno a las figuras… en general sus últimas fotografías (las series “The unknown” y “Moon”) me llamaron especialmente la atención.

Mujeres con diferentes vestimentas, recogidos y cortes de pelo se muestran ante el espectador con la cara tapada, bien por la posición de la figura o bien por una pincelada contundente y de trazo grueso que les oculta el rostro. Las figuras parecen habitar un espacio y un tiempo indeterminado. En casi ninguna obra hay un detalle que pueda decirnos algo más de la persona que estamos contemplando, el único recurso como espectadores es dejar volar la imaginación.

“Mi trabajo está hecho de sueños, el surrealismo, el misterio y la idea de la historia de ruptura” explica Andrea sobre su trabajo. La artista barcelonesa empezó trabajando con la técnica de transcripción de los sueños y el surrealismo como grandes influencias de su trabajo, después empezó a explorar la creación de situaciones imaginarias basadas en sus propias experiencias y referencias. “Me interesa cada imagen que dice algo, que permita la posibilidad de imaginar, que genere historias y opiniones pensando en el concepto de la escena-acción”.

En estas dos series, “The Unknown” y “Moon”, Andrea hace un ejercicio de deconstrucción del significado del retrato fotográfico tal y como lo conocemos para provocar en el espectador un estado onírico, en el que el mundo real se entremezcla con el imaginario. De esta manera, cada espectador puede llevar la imagen a su propio mundo interior, a su imaginario colectivo, y darle su propia interpretación.

De la serie “Moon”

“Creo que las fotografías deben ser provocativas y no contarte lo que ya sabes”, dijo en una ocasión Duane Michals, uno de los grandes referentes de Andrea, además de Annie Leibovitz o Sally Mann. Influenciada por estas ideas, Andrea Torres crea imágenes que sugieren historias e invitan a imaginar.

Además del intento de búsqueda de una lectura que juegue entre los límites de realidad y ficción, hay otros aspectos que no se muestran por casualidad en estas dos series de Andrea Torres, como la composición de los colores o la posición de las figuras, que añaden significado y profundizan en su discurso artístico. También es importante la luz, como en alguna ocasión ha dicho la propia artista “No creo mucho en los aspectos técnicos salvo en la luz: Estoy totalmente obsesionada con la luz natural y de dónde viene”.

De la serie “The Unknown”

Andrea nació en Barcelona en 1990 donde se licenció en Bellas Artes. En 2017 fue galardonada con el Premio de Fotografía del Palau Solterra por una exposición colectiva. También ha sido galardonada con el Premio nuevos talentos de la Galería Artesvistas. Para ella, la fotografía “es mi hobby y mi trabajo al mismo tiempo, pero sobre todo es una necesidad”.

Descubre más sobre su trabajo en http://www.andreatorresbalaguer.com

DESCUBRIR EL ARTE

OTRAS MANERAS DE ‘MIRAR’

Octubre 2019 · Año XXI nº 248


Cosechando nuevos futuros

Federico García Trujillo ha sido el encargado de inaugurar un nuevo programa, “Who the f*** is…?, en la galería Lucía Mendoza. Una iniciativa que nace con la idea de apoyar y difundir el trabajo de artistas jóvenes nacionales e internacionales que tengan un lenguaje artístico sólido.


POMPEYA: PLINIO, TESTIGO DIRECTO

Mayo 2019 · Año XXI nº 243


De Olga Picasso a Olga Jojlova

El Museo Picasso Málaga acoge hasta el 2 de junio una exposición que traza la historia de la primera esposa del pintor a través de las cartas y fotografías halladas en el baúl de viaje de esta bailarina rusa, que heredó su hijo Paul. La muestra aborda los años que compartieron como pareja y pone en perspectiva la realización de algunas de las grandes obras del gran maestro


KORDA

EL GUERRILLERO Y LA MUJER, FUENTES DE INSPIRACIÓN

Enero 2019 · Año XX nº 239


Las tradiciones serfardíes del norte de Marruecos

La artista Bettina Caro muestra sus pinturas en la Casa Sefarad de Madrid, un trabajo que bajo el título de Judaica evoca sus raíces y vivencias en Tánger a través de bodegones, joyas, objetos o vestimentas. Hasta el 28 de diciembre

ORIENTALISMO ESPAÑOL

Junio 2018 · Año XX nº 232


LAS OBSESIONES DIBUJADAS DE BACON

Marzo 2017 · Año XIX nº 217

El arte al servicio de la Cumbre del Clima en Madrid

Ayer dio comienzo la Cumbre del Clima en Madrid (COP25) que debe sentar las bases para una nueva fase de acción climática. Más de 25.000 representantes de 200 países se reunirán durante estos días en IFEMA, para alcanzar acuerdos y compromisos entre naciones para combatir los efectos del cambio climático.

Son muchos los sectores que durante estos días están promoviendo actividades y acciones de manera paralela a la cumbre, entre ellas no falta el sector artístico. Fundaciones, galerías, museos, artistas, están promoviendo sus propias denuncias y apoyos a través de diferentes actos.

El lunes, 2 de diciembre, por la mañana anunciaba el Museo del Prado que se unía a WWF para mostrar “cómo sería un planeta si la temperatura aumentara más de 1,5ºC, el punto de inflexión que establecen los científicos para evitar los peores daños y las consecuencias impredecibles”. Para ello, han seleccionado cuatro obras: “Felipe IV a caballo” de Velázquez; “Los niños en la playa” de Joaquí Sorolla; “El quitasol” de Goya; y “El Paso de la laguna Estigia” de Patinir. Sobre ellas han realizado una intervención digital que busca alertar sobre el aumento del nivel del mar, la extinción de las especies, el drama de los refugiados climáticos o la desaparición de los ríos y los cultivos por la sequía extrema.

Otra de las acciones anunciadas fue la instalación “Western Flag” del artista inglés John Gerrard. De la mano de TBA21 (Thyssen-Bornemisza Art Contemporary) el artista plantea esta obra, que estará expuesta hasta el 13 de diciembre en el patio del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, que es una simulación “realista” de una bandera compuesta por una emisión ininterrumpida de hileras de humo negro.

“La obra representa un mástil situado en una réplica perfecta a tiempo real de una salina en Spindletop, Texas, el lugar de nacimiento de la industria moderna del petróleo, en el que se erigió el primer yacimiento petrolifero a principios del siglo XX. Es relativamente desconocido el hecho de que el CO2 resultado de las emisiones de la quema de petróleo en Spindletop todavía existe hoy en día, y es solo una pequeña porción de la creciente y vasta concentración de CO2 que está presente en la atmósfera de la tierra”, detalla el TBA21.

Por otro lado, la Fundación Canal presentó también el lunes, la pieza “Transformación”, un homenaje a la esencia del agua y, en particular, a algunas de sus cualidades más apreciadas: su sencillez, su maleabilidad y su capacidad para renovarse continuamente.

La pieza, realizada con 7.000 latas recogidas en colaboración con los vecinos del Polígono ISO de Carabanchel, plantea la basura como un recurso reciclable con valor e invita a la reflexión del respeto por el medio ambiente. La pieza presenta además el viaje sin principio ni fin que realiza el agua.

Por último, aunque son muchas más las acciones que estos días se pueden ver por la capital madrileña, está la campaña que durante estos días está realizando el perfil de la Asociación de Galería de Madrid (@arte_madrid) y con la que quieren demostrar que el arte es un motor de cambio real. Desde el lunes 2 de diciembre comparten una publicación en su perfil de Instagram sobre alguna obra o artista que haya trabajado en torno a la lucha contra el cambio climático. Como veréis son muchas y muchos.

Esperemos que a partir del 13 de diciembre todas estas acciones y actividades hayan calado un poquito más en sus espectadores y que estos hayan logrado entender sus mensajes.

#TiempodeActuar

Iconos de un testigo del siglo XX español

Entre libros de arte, arquitectura, diseño, historia, sociedad, literatura… se exponen 23 fotografías de uno de los testigos del siglo XX español. Considerado uno de los pioneros del fotoperiodismo en España, Alfonso expone en La Fábrica una pequeña selección de su obra.

Clase de disección de Ramón y Cajal. 1915

Al llegar a la galería madrileña, Antonio Machado, Sorolla, Julio Romero de Torres, Ramón y Cajal, Valle-Inclán… te miran desde sus pequeños universos. El pintor Sorolla en su casa de Madrid, Antonio Machado en el café de las Salesas, Ramón y Cajal en una clase de anatomía, el pintor Julio Romero de Torres en su estudio o el dramaturgo Ramón de Valle-Inclán paseando por un parque, así son las fotografías que se pueden disfrutar en esta exposición, en la que se muestra la faceta de cronista, reportero y retratista de la firma Alfonso.

Alfonso, uno de los principales artífices de la memoria visual española de la primera mitad del siglo XX, responde al trabajo de varios fotógrafos: Alfonso Sánchez García, fundador del estudio, y sus hijos “Alfonsito” y Luis, junto con sus auxiliares.

La ubicuidad y la versatilidad son dos rasgos que definen, tanto individual como colectivamente, el trabajo de la firma Alfonso. Cronista, reportero y retratista, fueron algunas de las facetas que desarrollaron estos fotógrafos bajo dicha firma. Sus imágenes revolucionaron el lenguaje fotográfico del siglo XX, entre las que se encuentran algunas de las instantáneas que han construido la memoria visual de la historia de España, con hitos como la proclamación de la República el 14 de abril de 1931, el alzamiento de los militares en 1936 o la masacre del Desastre de Annual.

Por el objetivo de Alfonso desfilaron políticos, reyes, deportistas y los más ilustres personajes de la España de la primera mitad del siglo XX, pero también recorrieron las calles, retratando a infinidad de personajes anónimos, protagonistas de una sociedad cambiante. Y es que, la cotidianeidad y el costumbrismo español fue otro de sus protagonistas, al que observaron desde una mirada diferente, una mirada que conjugaba el fotoperiodismo.

En un siglo marcado por el dinamismo y los cambios sociales y políticos, Alfonso puso a disposición de la realidad del momento su cámara, retratando los pedazos de una historia que se convertiría en la memoria visual de un país. Iconos de la historia de un testigo excepcional considerado hoy pionero del fotoperiodismo en España.

Proclamación de la República 14 abril 1931

La exposición, comisariada por Chema Conesa, se puede visitar en la galería de La Fábrica hasta mediados de febrero de 2020.

Musa Mattiuzi en Matadero Madrid

Performance negra como imaginario radical es el nombre de la acción que el próximo 30 de noviembre desarrollará la creadora e investigadora Musa Mattiuzzi.

Dentro del programa de estudios independientes P.O.P.S. (Programa orientado a prácticas subalternas) la creadora e investigadora Musa Mattiuzzi impartirá la segunda sesión pública del programa, en la que presentará el primer capítulo de un proyecto más amplio en construcción, en el que busca reflexionar sobre las estéticas de la colonia.  

“Una performance negra aquí es un dispositivo radical para la creación de contra-narrativas, balas de descolonización de la imagen negra. Son imágenes poéticas, son acciones precarias, son investigaciones sensibles de posgrado, son artículos en revistas y periódicos, son contradictorias, son destructibles. Señalaré sonidos, imágenes, palabras de personas invisibilizadas en el espacio institucional. Propondré una guerrilla de saberes, una tentativa de reactivar memorias y conocimientos ancestrales, para producir disensión en los cuerpos marcados por la descolonialidad”, explica Mattiuzzi sobre la acción del sábado.

Musa Michelle Mattiuzzi es intérprete, directora de cine, escritora e investigadora. Se graduó en Artes del Cuerpo por la Universidad de Sao Paulo. Su obra oscila entre la performance y el vídeo. En sus trabajos se apropia del/y subvierte el lugar exótico atribuido al cuerpo de la mujer negra por el imaginario cisnormativo blanco.

En sus performances aborda la multiplicidad los diferentes sentidos que los colores pueden asumir al verlos en su cuerpo. Una de sus obras más conocidas fue “Merci beaucoup Blanco (Muchas gracias, Blanco)” realizada entre 2015 y 2017, en la que Mattiuzzi pinta todo su cuerpo con tinta blanca, buscando ese juego visual con las esculturas. Otra de sus obras más conocidas data de 2013, “Experimentando o vermelho em dilúvio”, en la que juega con los recuerdos de la precaria vida de la infancia. En esa ocasión, el color juega con el imaginario violento inherente al racismo.

Datos evento

30 de noviembre 2019, 19 h.
Espacio: Centro de residencias artísticas

www.mataderomadrid.org

Movimientos contra el consumo

Llega finales de noviembre y la fiebre navideña empieza a invadir las calles de las ciudades. Primero son los carteles de lotería disponible, después las luces y de ahí a enero un sinfín de citas, compras, comidas, etc. El gasto se multiplica en todos los aspectos de nuestras vidas, que mejor manera, nótese la ironía, de lavar nuestra conciencia con una semana previa de descuentos, o supuestos descuentos, en todo: Black Friday bienvenido. Aunque ahora ya hay que hablar de Black Week, Ciber Monday… suma y sigue.

Make Smthng Week

Frente a este consumismo creciente estimulado por grandes y pequeños comerciantes hay movimientos que hacen frente e invitan a reflexionar. Uno de estos movimientos es el internacional “Make Smthng”, que promueve una serie de eventos divertidos y prácticos que celebran la creatividad y utilizan un mensaje positivo para desafiar el consumismo y su impacto en el clima. El evento más emblemático que celebran es la llamada Make Smthng Week, que, como es de imaginar, coincide con el Black Friday y el comienzo de la temporada de compras navideñas.

A través de estos eventos se pretende empoderar a las personas ayudándolas a mejorar sus habilidades o a enseñarles nuevas, como arreglar y crear cosas especiales a partir de materiales reutilizados. Además, a través de la experiencia de crear invitan a reflexionar sobre los propios patrones de consumo que tiene cada uno.

¿Sabías que se ha estimado que el consumo representa el 60% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y la mayoría de este consumo ocurre en las ciudades? Para poder mantenernos por debajo de 1,5º hay que empezar a cambiar. Como dicen desde el movimiento Make Smthng es esencias que restauremos esta cultura en nuestras comunidades y creemos espacios, donde se compartan las habilidades y el conocimiento, una parte esencial de nuestra vida urbana.

Durante toda la semana se realizarán actividades en diferentes ciudades dentro de este movimiento, si quieres participar o informarte aquí tienes su página web. (https://www.makesmthng.org/es/)

El barrio de las mujeres de Puente de Vallecas

La memoria, las necesidades, la resistencia, los deseos… de cada una de las mujeres de un barrio pueden ser infinitas y muy diversas. El proyecto “El barrio de las mujeres de Puente de Vallecas” explora las identidades diversas de las mujeres (de diferente edad, formación, orientación sexual, origen…) que viven en el distrito, especialmente del barrio de San Diego, Nueva Numancia y Palomeras Bajas, a partir de sus memorias, sus capacidades y redes, sus necesidades y vulnerabilidades, sus resistencias, y sus deseos, en relación con el territorio en el que habitan, a través de la producción de una cartografía social abierta.

Se trata de un proyecto de investigación de Cristina Martínez Aransay dentro de su labor de mediadora en Medialab Prado, que nacía con dos objetivos:

–  Analizar los diferentes modos de vida de las mujeres diversas del Distrito Puente de Vallecas, su memoria, sus deseos y expectativas de futuro, en relación al territorio y facilitar su representación creando una cartografía social de manera participativa que se compartirá en sus barrios.

–  Producir un conocimiento colectivo sobre el entorno que permita reflexionar sobre cómo podemos tener espacios más amables, inclusivos, seguros y de cuidados, planteando algunas propuestas concretas.

Desde octubre de 2018, Cristina en común con las vecinas de estos barrios han estado trabajando para descubrir las diferentes realidades físicas, sociales, económicas y culturales, que se solapan en el espacio. Para ello han llevado a cabo charlas, talleres y paseos. (El próximo de estos talleres tendrá lugar en diciembre)

A través del análisis de aspectos como cómo viven, cuáles son sus espacios de proximidad y de cuidados, cuáles son los lugares no adaptados a sus necesidades, etc., se ha obtenido una representación de la gran variedad de subjetividades existentes en el medio urbano.

El próximo martes, 26 de noviembre, a las 18:30 h se presenta en el Centro Municipal de Salud Comunitaria Puente de Vallecas (C/Concordia 15. <M> Nueva Numancia) una pequeña publicación que recoge parte de las conversaciones, discusiones e ideas, en las que se ha ido trabajando el proyecto. La publicación se plantea como una devolución de lo compartido por las vecinas que han participado, en la que se plantea cómo vivimos nuestros barrios y propuestas para mejorarlos.

Para conocer más del proyecto consulta pincha aquí.

La Agenda 2030 y los #ODS

El 25 de septiembre de 2015, la Asamblea General de la ONU estableció un acuerdo mundial sobre el cambio climático. En esa fecha se terminaba el periodo de cumplimiento de los ODM, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pactados en el año 2000, que daban paso a los ODS, los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Ese 25 de septiembre de hace ya cuatro años permanecerá en los anales de historia como el día en que los 193 Estados miembros de todo el mundo se comprometieron a adoptar una agenda global para alcanzar un plan de acción climática: la Agenda 2030.

El principal objetivo de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es velar por la protección de las personas, el planeta y la prosperidad. Se trata de un programa que forma parte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y que aborda 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que a su vez están formados por 169 metas a alcanzar.

A través de estos Objetivos se pretendía iniciar un camino hacia el desarrollo sostenible abarcando las diferentes esferas económicas, social y ambiental, con las que pasar del compromiso a la acción. Para ello es necesaria la participación de tres partes: la Administración Pública, encargada de establecer las estructuras básicas y comunes; el sector privado, que juega un papel decisivo en la implementación de la Agenda 2030; y la sociedad civil, la suma de las acciones de todas las personas.

La innovación y la acción común son las claves para la implementación del programa del que cada vez se habla más pero poco se ve. En el caso de España, no fue hasta junio de 2018 cuando el Consejo de Ministros aprobó el Plan de Acción para la implementación de la Agenda 2030. Desde entonces, se ha trabajado en la movilización de las administraciones a nivel nacional, autonómico y local, de la ciudadanía y de los actores sociales, las empresas, universidades, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil.

El pasado mes de junio el gobierno publicó un informe con los avances en la implantación de los ODS. Entre las conclusiones del informe destacan la necesidad de acelerar los ritmos de ejecución, facilitar la coordinación a través de la gobernanza reforzada o realizar un impulso renovado de las políticas públicas. Según el Informe se pretende establecer una Estrategia para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020-2030, así como generar ecosistemas de transformación a través de la constitución de alianzas multiactor.

También se disponen a continuar informando y divulgando la Agenda 2030, aprobar un mapa de indicadores de la Agenda 2030, alinear el trabajo de todas las instituciones territoriales, avanzar en la coherencia entre la acción interior e internacional, y apostar por el multilateralismo y ejercer un liderazgo internacional.

Con el nuevo panorama electoral lo único que nos queda es ir activando los cambios que estén a nuestro alcance y esperar a que el nuevo gobierno avance en el plan de medidas de manera más acelerada y real. Pero para esto último tendremos que esperar.

Consulta el informe aquí.

Los 17 ODS son: